El tratamiento mensual para una persona con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) oscila a unos Bs. 117.433.460 o, en dólares, unos $ 60.81, de acuerdo con la cifra que estimó la Fundación Rehabilitarte en la edición de marzo de su monitoreo de psicofármacos “¿En Cuánto el Récipe?”.

El TDAH inicia en la niñez y afecta principalmente la capacidad de aprender y retener detalles, además, el niño o niña manifiesta una conducta inquieta y/o impulsiva que afecta su aspecto social y escolar.

Cabe destacar que el tratamiento monitoreado es un prototipo (Atomoxetina y Risperidona), por lo que cada caso en la práctica debe evaluarse de forma individual.

Asimismo, Rehabilitarte diagnosticó que el costo de algunos psicofármacos incrementó más del 70 %, pese a que la tasa del dólar del Banco Central de Venezuela aumentó un 5.89% con respecto a su valor el mes anterior.

Los anestésicos lideraron el alza con el 78 %, seguidos por los anticonvulsivos, cuyo valor en promedio aumentó un 76 %. Los antidepresivos, por su parte, incrementaron un 24 %, mientras que los antiparkinsonianos registraron un aumento del 23 %.

Por el contrario, los moduladores del estado de ánimo disminuyeron en un 37.83% y los anti-demenciales un 1.24 %.

A través de “¿En Cuánto el Récipe?”, Rehabilitarte monitorea los precios de los medicamentos psiquiátricos indispensables, con el objetivo de difundir los precios más accesibles para quienes los requieren.

Se buscan los psicofármacos en la zona centro de Maracaibo

El monitoreo de marzo, que se realizó en 22 farmacias distribuidas en 12 parroquias, reveló que las zonas cercanas al centro de Maracaibo, entre ellas la Parroquia Bolívar, registraron el mayor índice de escasez de psicofármacos, con un 62.50 %.

Le siguen las zonas norte y sur. Ambas presentaron un 54% de escasez, mientras que el oeste un 48.75 %. El este de la ciudad, por su parte, registró un 25 % de escasez de psicofármacos.

En este sentido, en marzo destacó una lista de 15 medicamentos que están totalmente escasos, entre ellos la Olanzapina en ampollas; el Diazepam en casi todas sus presentaciones; Midazolam, entre otros.

Los medicamentos estimulantes siguen sin aparecer (con un índice de escasez del 98 %). Mientras que los ansiolíticos se encuentran escasos en un 83.27 %; los antiparkinsonianos en un 81.81% y los antidemenciales en un 79.54%.

Dicha carestía dificulta el acceso de la población zuliana a la salud, la cual debe ser un derecho humano al alcance de todos. Sin embargo, las instituciones públicas no cuentan con los recursos suficientes para cubrir la demanda en materia de salud mental, y la economía venezolana tampoco dispone un espacio donde las personas acudan a un servicio de calidad.

La Fundación Rehabilitarte insta al Estado a dotar de recursos y potenciar las estructuras de atención en salud mental, así como también recomendamos a las agencias que coordinan la respuesta humanitaria en Venezuela incluir a la Salud Mental en sus proyectos.

Con información de Fundación Rehabilitarte

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